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El Sueño de cualquier Chica, un Principe ¿Azul?
Por Lucyko


Capítulo 1: Solo quiero olvidarte...
 
 

Ya había amanecido y Bulma todavía se encontraba trabajando en su laboratorio, había pasado toda la noche allí , intentando crear un dispositivo bidimensional; aunque en realidad intentaba tapar su tristesa con trabajo, sabía que perjudicaba su salud de esta forma, pero era el único método que encontró para desahogarse.
-Tengo que olvidar a ese idiota hentaii, aunque no entiendo como pudo engañarme -. Pensó para sí, con resignación.
En ese momento, la Sra. Brief se encontraba platicando con su marido sobre los pasteles que acababa de comprar.
-¿Dónde está Bulma?, son las 10:30 a.m., creo que debería de haber venido a desayunar....¿No querido?-. Preguntó la Sra. Brief, con acelero.
-Creo que sigue trabajando en su laboratorio, ¡Pobre!, se ve que la peleea que tuvo con Yamcha la afectó
-Entonces yo iré a levantarle el ánimo, no puede ser que una pelea con el "joven Yamcha" la ponga así, si todavía tiene al"joven y apuesto Vejita" -.
La Sra. Brief se dirigía al laboratorio por el camino que cruza el jardín. En su trayecto se topó con la nave en la que entrenaba Vejita, pensó en llamarle para invitarlo al cine un día de estos, pero, al mirar por la pequeña ventana de la nave se dió cuenta de su ausencia, se lamentó y siguió con su camino.
-Permiso querida...¿Puedo pasar? -.
La Sra. Brief se encontraba parada junto a la fría puerta blindada que permanecía cerrada. Bulma ya exausta por tanto trabajo se quedó dormida sobre uno de sus inventos. La Sra. Brief al ver que su hija no contestaba se decidió a entrar.
-Querida....¿Puedo hablar contigo un momento? -.
Esta se despertó bruscamente, como de un salto, la simpática voz de su madre la había asustado.
-¡Mamá!, ¿Qué haces aquí ?, ¡Me asustaste, me quedé dormida! -. Dijo con exaltación.
-Mirá Bulma - dijo seriamente - se me ocurrió algo para que te olvides de ese Yamcha, aunque sea por un momento-
- ¿Si?, ¿Y qué es? -. Preguntó con intriga, pero sin perder ese leve tono triste que su voz adquirió a causa de su pelea.
-¡¡Entradas al teatro!! - con entusiasmo - para tí y... ¡Algún acompañante! -. Esto último lo agregó con picardía.
Bulma no se notó entusiasta, sus profundos ojos azules ya no reflejaban la alegría habitual. Hubo un corto silencio, hasta que por fin Bulma se decidió a contestar.
-Gracias mamá, pero....no tengo ganas de ir. Creo que tendrás que ir sola o buscarte otro acompañante -. Afirmó.
-¿Conmigo?. No, tu padre y yo saldremos esta tarde, vamos a la casa de veraneo, regresamos el lunes -.
Bulma se dió cuenta que su madre estaba planeando algo, debía saber que es lo que insinuaba, aunque tenía algunas sospechas al respecto.
- Entonces....¿Se puede saber con quién pensabas que vaya? -.Dijo algo molesta.
-Seguro que alguien vas a encontrar, ¿O no?, además si no encotrás a nadie podés ir sola -.
-De todas formas ya te dije con anterioridad que no quiero ir -. Decidida.
-Bueno, hacé lo que quieras, tu padre y yo ahora nos vamos de compras y de ahí directamente nos vamos hacia la casa de veraneo -.
-Entonces, adiós -. Con resignación.
La Sra. Brief se despidió de su hija. Antes de marcharse colocó las entradas debajo de un imán que estaba en la nevera. Bulma pasó el resto de la tarde sola y bastante aburrida, no podía dejar de pensar en aquellos momentos en los que disfrutaba de la companía de Yamcha. Pero ella estaba decidida a no perdonarlo esta vez, bien sabía que tarde o temprano alguién iba a encontrar.
Ya eran las 5:00 p.m., Bulma se encontraba tomando un jugo en el jardín, había decidido dejar su trabajo por hoy y disfrutar del día, aprovechando la soledad para relajarse. A lo lejos divisó a una figura que se le acercaba, pero....¿quién podría ser?, se perguntaba, mientras forzaba la vista para poder ver a través del resplandor del sol.
-Será Vejita, que vuelve de entrenar después de vaya saber cuantos días-. Lo dijo casi convencida.
Aunque la silueta que veía hacercarce no se le parecía en lo más mínimo a la de este último, de todas formas ella estaba convencida de que no era la persona que realmente era dueña de essa silueta.
-¡Hola Bulma! -.
- ¿Qué hacés acá?, creo que te dije bien claro que no te quería volver a ver más -. Muy enojada.
- Bueno, es que.....yo......quería disculparme. - juntó aire - Tú sabes bien que te quiero y que nunca quise lastimarte, reconosco que estuve mal, y....bueno, dame un beso y arreglemos las cosas -. Yamcha había agregado esto último con simpatía, aunque para Bulma fue lo peor que podría haberle dicho.
-¡¿Pero quién creés que sos para venir a mi casa sin permiso y atrverte a decirme todo esto?!, ¿Eh?-. En ese momento Bulma se largó a llorar y le pidió que por favor se marche, se negaba rotúndamente a marcharse, no pudo oponerse ante los gritos de su ex-novia.
Bulma ya estaba de nuevo sola, entró a la casa en donde derramó unas cuantas lágrimas sobre el sillón en el que se había acostado, hasta que se quedó dormida.
 
 

FIN DEL PRIMER CAPÍTULO.
AUTORA: LUCYKO